En primer lugar, asegurate de no ubicar la garrafa en el exterior, ya que con temperaturas por debajo de los 0 grados centígrados, el butano se convertirá en estado líquido, por lo que no podrá ser utilizado debido a que, para poder hacerlo, debe encontrarse en estado gaseoso. Los cilindros, en cambio, sí deben instalarse en el exterior ya que, al estar compuestos por propano, resisten en estado gaseoso con temperaturas de hasta – 42° C. Tampoco debe ubicarse en sótanos, porque el gas licuado es más pesado que el aire, por lo que tiende a acumularse en lugares bajos. Es por eso que se recomienda ubicar la garrafa en lugares ventilados, y que estén alejados de toda fuente de calor.
Para conectar o desconectar una garrafa se debe mantener cerrada la válvula de la misma, verificar que el lugar esté debidamente ventilado, que no hubiese llamas en las proximidades, resistencias eléctricas funcionando o personas fumando.
Antes de conectar la garrafa, verificar que la manguera sea apta para la presión de trabajo, resistente a los gases de hidrocarburos, que se encuentre en buen estado, y debe controlar que las abrazaderas estén perfectamente ajustadas.
Una vez conectada, verificar que la o las válvulas que habilitan el artefacto estén debidamente cerradas, luego abrir lentamente la válvula de la garrafa y verificar con agua jabonosa que no haya pérdidas en la propia válvula ni en las conexiones.
La garrafa debe ubicarse parada en un lugar bien ventilado, nunca en un sótano o en una caseta sin ventilación. Y el envase debe ser conectado exclusivamente a artefactos, reguladores, accesorios, etc. aprobados para el uso con Gas Licuado de Petróleo (GLP). En caso contrario, se advierte del serio peligro. La garrafa debe conectarse a un regulador de presión aprobado por la “Autoridad de Aplicación”. Y nunca intente desarmar o modificar el regulador.
En locales cerrados emplear sistemas de ventilación local eficiente, bien sea fija y/o forzada. Almacenar preferentemente en espacios exteriores y espacios interiores preparados para el almacén de gases inflamables. Proteger contra el daño físico y el fuego.
Precauciones generales: Evitar el contacto con el producto licuado y la inhalación del gas. Las ropas contaminadas de gas licuado deben ser mojadas rápidamente para evitar las irritaciones y el riesgo de inflamación, y ser retiradas si no están adheridas a la piel. No fumar en zonas donde se manipulen gases licuados.




